Del verano y el Lince ibérico

July 24, 2016

     Ayer pudimos disfrutar de una ruta por la Sierra de Andújar con nuestros clientes Antonio y Luis, dentro de una de las fincas privadas a la que tenemos acceso.

 

 Nuestros clientes Antonio y Luis, con la esperanza puesta en sus prismáticos.

 

     A la caída de la tarde y después de que el sofocante calor nos diera una tregua, observamos un extraño movimiento entre encinas y lentiscos. Palomas torcaces, perdices y conejos que saciaban su sed en una de las numerosas fuentes de la zona desaparecieron en centésimas de segundo. Minutos más tarde, dos cachorros de Lince ibérico de esta temporada hacían aparición entre los bolos graníticos de este privilegiado enclave de Sierra Morena, seguramente observados desde no muy lejos por su madre.

 

 

 

Un juvenil de Alcaudón común espera la ceba de sus progenitores

 

 

     Tras este emocionante encuentro y ya de regreso por el camino de vuelta, otro joven ejemplar de Lince ibérico hizo aparición justo delante de nuestro coche, y nos deleitó durante 15 o 20 segundos con su alegre movimiento, dejando a su paso algunas huellas marcadas en el sustrato.

 

Huellas de uno de los linces que se dejó ver durante 15 ó 20 segundos ya de noche.

 

 

Ciervos, gamos, muflones, zorros, chotacabras, mochuelos, y un sinfín de aves más que demuestran que la Sierra de Andújar, sin duda, es uno de los mejores destinos de Turismo ornitológico y Turismo de Naturaleza de Europa.

¿Te vienes?

 

 

Una pequeña vista panorámica desde este punto, nos hace entender el hábitat del Lince ibérico y la composición del monte mediterráneo de la Sierra de Andújar.